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Traduc­ción del arti­culo “What is civi­li­sa­tion?” redac­tado por Eric Mcbay, un escri­tor, acti­vista ecolo­gista y agri­cul­tor bioló­gico de Onta­rio, Canada. Mcbay parti­cipó en la crea­ción del movi­miento ecolo­gista DGR – Deep Green Resis­tance.

 

 

 

 


Hay muchas perso­nas que cuando oyen decir a otros de “ponerle fin a la civi­li­za­ción”, automá­ti­ca­mente respon­den de dife­rentes formas nega­ti­vas, en razón de las conno­ta­ciones posi­ti­vas asocia­das a la pala­bra “civi­li­za­ción”. El siguiente texto es un intento para escla­re­cer y descri­bir lo que la pala­bra “civi­li­za­ción” signi­fica:

Si busco en el diccio­na­rio la defi­ni­ción común en usanza de “civi­li­za­ción”, esto es lo que encuen­tro (NdT: incluyendo igual­mente las defi­ni­ciones que apare­cen en los diccio­na­rios de fran­cés y castel­lano, para este termino):

Civi­li­za­ción :

1: Una socie­dad en un avan­zado estado de desar­rollo social (e.g., con complejas orga­ni­za­ciones legales, polí­ti­cas y reli­gio­sas); “el pueblo lenta­mente progresó del barba­rismo a la civi­li­za­ción”.

2: El proceso social mediante el cual las socie­dades consi­guen la civi­li­za­ción.

3: Una socie­dad parti­cu­lar en una época y lugar parti­cu­lar; “la arcaica civi­li­za­ción Maya” [sinó­nimo: cultura]

4: La cuali­dad de exce­len­cia en el pensa­miento en la educa­ción y el gusto; “un hombre con refi­na­miento inte­lec­tual”; “él es recor­dado por su gene­ro­si­dad y civi­li­za­ción” [i]

Los sinó­ni­mos incluyen “avance, instruc­ción, cultura, desar­rollo, edifi­ca­ción, educa­ción, encum­bra­miento, ilus­tra­ción, ilumi­na­ción, modales, progreso” y “refi­na­miento..”

[ Defi­ni­ción en fran­cés del diccio­na­rio Larousse:

1. Acción de civi­li­zar un país, un pueblo, de perfec­cio­nar las condi­ciones mate­riales y cultu­rales en las que vive un pueblo (i.e, salir de un estado natu­ral, o primi­tivo): La civi­li­za­ción de la Galia por los Roma­nos.

2. Estado de desar­rollo econó­mico, social, polí­tico y cultu­ral que han conse­guido cier­tas socie­dades y que es consi­de­rado como un ideal a alcan­zar por los demás. 

3. Conjunto de carac­terís­ti­cas propias a la vida inte­lec­tual, artís­tica, moral, social y mate­rial de un país o de una socie­dad : La civi­li­za­ción de los incas.

Entre los sinó­ni­mos encon­tra­mos : “avance, evolu­ción, cultura, huma­nismo, mundo, perfec­cio­na­miento, progreso”

Defi­ni­ción en castel­lano del diccio­na­rio de la Real Acade­mia Española:

1. f. Conjunto de costumbres, saberes y artes propio de una socie­dad humana. La civi­li­za­ción china, occi­den­tal.

2. f. Esta­dio de progreso mate­rial, social, cultu­ral y polí­tico propio de las socie­dades más avan­za­das. Los bene­fi­cios de la civi­li­za­ción.

3. f. Acción y efecto de civi­li­zar.

Sinó­ni­mos ; “cultura, educa­ción, instruc­ción, ilus­tra­ción, enseñanza, progreso, adelanto, perfec­ción”. Antó­ni­mos : “Barba­rie, retraso” ]

Huelga decir que las perso­nas que redac­tan los diccio­na­rios son en sí gente“civi­li­zada” – cier­ta­mente esto ayuda a expli­car porqué se defi­nen a sí mismos en térmi­nos tan hala­ga­dores. Tal y como Derrick Jensen plan­tea, “puedes imagi­nar a las perso­nas que redac­tan los diccio­na­rios descri­bién­dose volun­ta­ria­mente de miem­bros de una socie­dad baja, no desar­rol­lada o retro­grada?” [1]

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“La Fran­cia podrá apor­tar libre­mente la civi­li­za­ción al Marrue­cos, la riqueza y la paz” (Le Petit Jour­nal)  –  “Progreso de la civi­li­za­ción  de Enero de en África. Informe presen­tado a la Socie­dad de Geografía de Lyon, en la solemne sesión de 1883, por el presi­dente de la socie­dad M. Louis DESGRAND “

Por el contra­rio, entre los antó­ni­mos de “civi­li­za­ción”: “barba­rismo, salvajismo, bruta­li­dad, natu­ra­leza.” Estas son las pala­bras que las perso­nas civi­li­za­das utili­zan para refe­rirse a los que consi­de­ran como estando fuera de la civi­li­za­ción – parti­cu­lar­mente, los pueblos indí­ge­nas. “Barba­ros”, proviene de una expre­sión griega que desi­gna a los “no-grie­gos, extra­nje­ros”. La pala­bra “salvaje-salvajismo” viene del latín “silva­ti­cus” que signi­fica “rela­tivo a la selva, perte­ne­ciente a los bosques, silvestre” (sin domes­ti­car,o sin ser culti­vado). Tales orígenes etimoló­gi­cos pare­cen bastante inofen­si­vos, pero es muy escla­re­ce­dor ver el uso que las perso­nas han apli­cado a estas pala­bras (NdT: incluyendo las defi­ni­ciones que apare­cen en los respec­ti­vos diccio­na­rios en fran­cés y castel­lano, para estos térmi­nos):

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1. La cuali­dad de ser terri­ble­mente cruel e inhu­mano [sinó­ni­mos: atro­ci­dad, atroz, cruel­dad, maldad]

2. acto brutal, barbaro y salvaje [sinó­ni­mos: bruta­li­dad, barba­rismo, salvajismo] [ii]

[ En fran­cés:

1. Que actúa con cruel­dad, salvajismo : Esos barba­ros masa­cra­ron a millones de inocentes.

En castel­lano:

1. f. Falta de cultura o civi­li­dad.

2. f. Fiereza, cruel­dad. ]

salvajismo

1. La cuali­dad o condi­ción de ser salvaje.

2. Un acto de violento y cruel.

3. Compor­ta­miento salvaje o natu­ral; barba­rie.. [iii]

[ En fran­cés:

1. Lite­ra­rio. Cuali­dad de alguien o algo que evita el contacto humano

2. Cuali­dad de alguien, de su compor­ta­miento barbaro, feroz, cruel hacia los demás : Un crimen de un salvajismo extremo.

En castel­lano:

1. m. Modo de ser o de obrar propio de los salvajes. 

2. m. Cuali­dad de salvaje. [salvaje : adj. Dicho de una planta: Que ha crecido sin ser culti­vada. Hiedra salvaje ; adj. Dicho de un animal: No domes­ti­cado, feroz ; adj. Dicho de un terreno: Montañoso, aspero y no culti­vado ; adg. Primi­tivo o no civi­li­zado. Apl. a pers., u. t. c. s. ;  adj. Falto de educa­ción o ajeo a las normas sociales, U. t. c. s. ; adj. coloq. Cruel o inhu­mano. Le pusie­ron un castigo salvaje ;  adj. colq. Dicho de una acti­tud o de  una situa­ción: Que no está contro­lada o domi­nada.]

Estas asocia­ciones de cruel­dad con los inci­vi­li­za­dos son, no obstante, en flagrante contra­dic­ción con los regis­tros histó­ri­cos de las inter­ac­ciones entre civi­li­za­dos y pueblos indí­ge­nas.

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“Plan de colo­ni­za­ción de las pose­siones fran­ce­sas en el África occi­den­tal, mediante la civi­li­za­ción de los negros indí­ge­nas… Por L.B Baute­feuille, abogado de la corte real de  París anti­guo miem­bro de la Socie­dad colo­nial filan­tró­pica de Capo Verde, París a Pala­cio Real 1830.” – Libro a dies­tra: “Gobierno modelo para la colo­ni­za­ción de Argel y la civi­li­za­ción de la África”.

 

En efecto, tome­mos uno de los más célebres ejem­plos de “contacto” entre civi­li­za­dos e indí­ge­nas. Cuando Cristó­bal Colón llegó a las “Améri­cas” anotó que había quedado impre­sio­nado por los pueblos indí­ge­nas, escri­biendo en su diario que eran “desnu­dos como el día que nacie­ron…. con la misma inocen­cia que los anima­les… son gentiles, igno­ran el mal, el asesi­nato, el robo…”

Entonces decide que “Serían unos cria­dos magní­fi­cos. […] Con cincuenta hombres los subyu­garía­mos a todos y con ellos haría­mos lo que quisié­ra­mos.”

En 1943, con el permiso de la corona española, se proclamó “virrey y gober­na­dor” del Caribe y las Améri­cas. Se instaló en la isla hoy divi­dida entre Haití y la Repú­blica Domi­ni­cana y comenzó sistemá­ti­ca­mente a escla­vi­zar y exter­mi­nar la pobla­ción indí­gena. (Los pueblos Taínos no eran civi­li­za­dos, contra­ria­mente a los civi­li­za­dos Incas de América Central que también fueron inva­di­dos por los conquis­ta­dores). En 3 años logra­ron redu­cir la pobla­ción indí­gena de 8 millones o 3 millones. En 1514 sólo queda­ban 22.000 indí­ge­nas, y después de 1542 fueron consi­de­ra­dos extin­tos…[2]

El sistema de explo­ta­ción insti­tuido por Cristó­bal Colón al rede­dor de 1495, fue una forma simple y brutal para la conse­cu­ción de la codi­cia española por el oro, al mismo tiempo que satis­fa­ciendo su repu­gnan­cia por el trabajo. Cada Taíno de más de 14 años debía propor­cio­nar a sus amos una cierta canti­dad de oro cada tres meses (o, en áreas con no tanta abun­dan­cia en oro, 11.3 kg de algodón hilado; los que lo logra­ban recibían una ficha (iden­ti­fi­ca­dor) que se colga­ban al cuello como prueba de que habían pagado; los que fraca­sa­ban eran “casti­ga­dos” – les corta­ban las manos y los deja­ban desan­grarse hasta la muerte.. [3]

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Más de 10.000 perso­nas fueron aceci­na­das en esta forma durante el gobierno de Colón. En innu­me­rables ocasiones, estos inva­sores civi­li­za­dos cometían tortura, viola­ciones y masacres. Los Españoles:

apos­ta­ban a quién era capaz de partir a un hombre en dos, o cortar su cabeza de un solo tajo; o quién le pudiera abrir los intes­ti­nos. Arran­ca­ban a los bebes del vientre de sus madres, se los tira­ban a los pies y les destruían sus cabe­zas contra la roca… con sus espa­das corta­ban los cuer­pos de otros bebes, así como el de sus madres y de todo aquél que pasaba delante de ellos…[4]

En otra ocasión:

Un español… repen­ti­na­mente tiró su espada. Entonces la centena de hombres hizo lo mismo y comen­za­ron a desgar­rar los vientres, a cortar y a matar — eran hombres, mujeres, niños, ancia­nos, quienes esta­ban sin defensa y atemo­ri­za­dos… Y en un santia­mén, ninguno de ellos quedo con vida. Los españoles entra­ron entonces en la gran casa que se situaba a un lado, ya que todo había suce­dido al exte­rior, y de la misma forma, se pusie­ron a cortar y a matar tanto como pudie­ron, corrían ríos de sangre como si de vacas degol­la­das se trata­se…[5]

Este patrón -unila­te­ral- de cruel­dad y maldades inex­cu­sables y sin provo­ca­ción, se repite en innu­me­rables inter­ac­ciones entre civi­li­za­dos y pueblos indí­ge­nas en el curso de la histo­ria.

El fenó­meno esta muy docu­men­tado en el exce­lente libro de “Ward Chur­chill A Little Matter of Geno­cide: Holo­caust and Denial in the Ameri­cas, 1492 to the Present, dans The Conquest of Para­dise: Chris­to­pher Colum­bus and the Colum­bian Legacy de Kirk­pa­trick Sale”, y en Entierra mi corazón en Woun­ded Knee: una histo­ria Indi­gena del Oeste Ameri­cano” escrito por Dee Brown. Los libros de Farley Mowat, parti­cu­lar­mente Walking on the Land, Mœurs et coutumes des Esqui­maux cari­bous”, yThe Despe­rate People”, docu­men­tan esto enfa­ti­zando sobre las regiones del Norte y Ártico de América .También están los exce­lentes libros de Howard Zinn en “La otra histo­ria de los Esta­dos Unidos: Desde 1492 hasta el presente”  y “Voces de la otra histo­ria de Esta­dos Unidos. La increíble trilogía “Memo­ria del fuego” de Eduardo Galeano cubre estos temas también, con un enfoque en Latino América (en esta épica trilogía se exami­nan nume­ro­sos rela­tos de injus­ti­cias y revuel­tas). El libro de Jack D. Forbes “Colum­bus and Other Canni­bals: The Wétiko Disease of Exploi­ta­tion, Impe­ria­lism and Terro­rism” es muy reco­men­dado al igual que el de Jared Diamond “Guns, Germs and Steel: The Fates of Human Socie­ties” con cuyas premi­sas y plan­tea­miento, no obstante, no concuerdo.

De las mismas formas que ataca­ban a los pueblos indí­ge­nas, los civi­li­za­dos perpe­tra­ban sistemá­ti­ca­mente sus ataques contra los animales no-huma­nos y las espe­cies de plan­tas, que eran barri­dos (a veces deli­be­ra­da­mente) aún cuando no las nece­si­ta­sen para alimen­tarse; simple­mente se trataba de un deporte sangui­na­rio. Para saber más sobre esto, exis­ten libros gran­dio­sos y devas­ta­dores como el de Farley Mowat “Sea of Slaugh­ter(Una mar de masacre), o  “A Green History of the World: The Envi­ron­ment and the Collapse of Great Civi­li­za­tions”(Una histo­ria verde del mundo: El medio ambiente y el colapso de las grandes civi­li­za­ciones) de  Clive Ponting (que también examina la histo­ria antes de la civi­li­za­ción y el colo­nia­lismo euro­peo)…

Con tal histo­ria de atro­ci­dades en nues­tras mentes, debería­mos (si todavía no lo hace­mos) parar de usar la propa­ganda defi­niendo a los civi­li­za­dos como “buenos” y los inci­vi­li­za­dos como “malos”, y buscar defi­ni­ciones más correc­tas y útiles. Los antropó­lo­gos y otros pensa­dores han propuesto un cierto numero de defi­ni­ciones menos parciales de la “civi­li­za­ción”.

El antropó­logo de siglo XIX, E.B. Tylor defi­nió la civi­li­za­ción como; “la vida en las ciudades orga­ni­zada por un gobierno y faci­li­tada por escri­bas (i.e, el uso de la escri­tura). En estas socie­dades, señaló que existe una; “plus­va­lia” de recur­sos, que puede ser inter­cam­biada (comer­cia­li­zada a través de la guerra o la explo­ta­ción) y que permite la espe­cia­li­za­ción en las ciudades”…

 Oferta incomoda

El acti­vista y escri­tor contem­porá­neo Derrick Jensen, habiendo reco­no­cido los serios errores en la defi­ni­ción popu­lar de “civi­li­za­ción” del diccio­na­rio, escribe:

Yo defi­niría a una civi­li­za­ción más preci­sa­mente, y creo que de manera mas útil, como una cultura compuesta por un complejo de histo­rias, insti­tu­ciones y arte­fac­tos que se basan y emer­gen del creci­miento de las ciudades (para civi­li­za­ción, ver civil: de civis, que signi­fica ciuda­dano, del latín civi­ta­tis, que a su vez signi­fica estado o ciudad), las ciudades siendo defi­ni­das – así como dife­ren­cia­das de campos, aldeas – como los lugares donde la gente vive más o menos de forma perma­nente en un solo lugar en grandes concen­tra­ciones (densi­dades) lo sufi­cien­te­mente grandes para adqui­rir una ruti­na­ria impor­ta­ción de alimento y otras nece­si­dades vita­les…” [6]

Jensen observa igual­mente que ya que las ciudades nece­si­tan crecer e impor­tar tales nece­si­dades vitales, estas deben crear también unos siste­mas para la perpe­tua centra­li­za­ción de recur­sos, llevando “a una creciente región de insus­ten­ta­bi­li­dad rodeada de zonas rurales cada vez más explo­ta­das…”

© www.toon­sup.com/mark

El antropó­logo contem­po­ra­neo  John H. Bodley escri­bió que : “La función prin­ci­pal de la civi­li­za­ción es la de orga­ni­zar la super­po­si­ción de redes sociales ideoló­gi­cas, polí­ti­cas, econó­mi­cas, mili­tares y de poder, que bene­fi­cian de manera dife­ren­ciada a los hogares privi­le­gia­dos..” [7] Dicho de otro modo, las insti­tu­ciones de la civi­li­za­ción como las igle­sias, las corpo­ra­ciones y los ejér­ci­tos, exis­ten y son utili­za­das con el propó­sito de cana­li­zar los recur­sos y el poder a las manos de los diri­gentes y la elite.

El histo­ria­dor y soció­logo del siglo XX, Lewis Mumford, escri­bió una de mis defi­ni­ciones prefe­ri­das de la civi­li­za­ción, esta es fulmi­nante y sucinta. El usa el termino civi­li­za­ción :

Para desi­gnar al grupo de insti­tu­ciones que inicial­mente comenzó a tomar forma bajo las monarquías . Sus carac­terís­ti­cas prin­ci­pales, constantes pero en propor­ciones variables a través de la histo­ria, son la centra­li­za­ción del poder polí­tico, la divi­sión en clases, la divi­sión del trabajo de por vida, la meca­ni­za­ción de la produc­ción, la expan­sión del poder mili­tar, la explo­ta­ción econó­mica de los débiles y la intro­duc­ción univer­sal de la escla­vi­tud y del trabajo impuesto para fines indus­triales y mili­tares..[8]

Tomando en cuenta distin­tas defi­ni­ciones antro­poló­gi­cas e histó­ri­cas, pode­mos hacer un listado de algu­nas propie­dades comunes a las civi­li­za­ciones (y en oposi­ción a los grupos indí­ge­nas):

  • Gente viviendo en asen­ta­mien­tos perma­nentes, y la mayoría en ciudades.
  • La socie­dad depende en gran escala de la agri­cul­tura (a fin de mante­ner las nece­si­dades de las densas pobla­ciones urba­nas y no produc­to­ras de comida).
  • La socie­dad tiene diri­gentes y una forma de “aris­to­cra­cia” con poderes polí­ti­cos, econó­mi­cos y mili­tares centra­li­za­dos y que exis­ten mediante la explo­ta­ción de las masas de gente.
  • La elite (y otros posi­ble­mente) hacen uso de la escri­tura y las matemá­ti­cas (núme­ros) para hacer un segui­miento de las mercancías y los botines de guerra, etc.
  • Hay escla­vi­tud y trabajo impuesto ya sea por medio del uso de la fuerza física o mediante coac­ción econó­mica y la violen­cia (por la que la pobla­ción es excluida y privada sistemá­ti­ca­mente de todo aquello ajeno a la economía asala­riada)..
  • Exis­ten grandes ejér­ci­tos y guerra insti­tu­cio­na­li­zada.
  • La produc­ción es meca­ni­zada, ya sea mediante el uso de máqui­nas físi­cas o a través de la utili­za­ción de la fuerza de trabajo humana como si de elemen­tos mecá­ni­cos se tratara.
  • Exis­ten impor­tantes y complejas insti­tu­ciones a fin de contro­lar y mediar el compor­ta­miento de las perso­nas, mediante la educa­ción/apren­di­zaje y del moldeo de su visión del mundo(escue­las e igle­sias), de su rela­ción con las demás perso­nas , con lo desco­no­cido y con el mundo natu­ral (igle­sias y reli­giones orga­ni­za­das).

Alfonso

 

El antropó­logo Stan­ley Diamond destacó el lazo que une a todos estos atri­bu­tos de la siguiente manera ; “La civi­li­za­ción resulta de la conquista en el extra­njero y de la repre­sión domes­tica”[9]

El deno­mi­na­dor común o patrón recur­rente a estos lazos, es el control. La civi­li­za­ción es una cultura de control. En las civi­li­za­ciones, una minoría de perso­nas controla a la mayoría de la pobla­ción mediante las insti­tu­ciones propias a la civi­li­za­ción [NdT: sin olvi­dar las pala­bras de Voltaire; “Un país bien orga­ni­zado es aquel en el que una pequeña minoría hace trabajar a la mayoría, se hace alimen­tar por ella, y la gobierna”]. Si las perso­nas se encuen­tran mas allá de las fron­te­ras de la civi­li­za­ción, entonces el control vendrá bajo la forma de mili­ta­ri­za­ción o misio­na­rios (espe­cia­lis­tas reli­gio­sos o técni­cos). Si las pobla­ciones a contro­lar se encuen­tran en las ciudades, en el seno mismo de la civi­li­za­ción, el control podrá tomar la forma de una mili­ta­ri­za­ción domes­tica (i.e, la policía). No obstante, es más barato y mani­fies­ta­mente menos violento el condi­cio­nar cier­tos compor­ta­mien­tos mediante reli­gión orga­ni­zada, la escuela o los medios de comu­ni­ca­ción y otros medios conexos, en vez del uso de fuerza bruta (que requiere de una cuan­tiosa inver­sión en arma­mento, vigi­lan­cia y en trabajo).

[NdT: “el proceso de civi­li­za­ción y el -su- progreso no consti­tuyen conquis­tas efec­tua­das de una vez y por todas, sino bienes precio­sos que requie­ren una conti­nua y atenta vigi­lan­cia, el filo­sofo de la ilus­tra­ción esco­cesa Adam Fergu­son, observa que para este fin, la propie­dad privada y la divi­sión del trabajo, repre­sen­tan los dos prin­ci­pales motores de la civi­li­za­ción, que a su vez portan nece­sa­ria­mente consigo, los incon­ve­nientes de la desi­gual­dad y del conflicto social, y contraen los gérmenes de la deca­den­cia y corrup­ción en que se anidan las socie­dades civiles (Meek 1976)” ~ cf. Dizio­na­rio Di Antro­po­lo­gia Zanci­chelli]

Estos elemen­tos alcan­zan su función máxima con el control econó­mico y agrí­cola. Si contro­las la cadena de abas­te­ci­miento en alimen­tos y las otras nece­si­dades vitales, la gente no tiene otra opción que la de obede­cer o morir. La super­vi­ven­cia de la gente al inter­ior de las ciudades inhe­ren­te­mente depende de los siste­mas de apro­vi­sio­na­miento en alimen­tos contro­la­dos por los diri­gentes para sobre­vi­vir, ya que en la defi­ni­ción común­mente acep­tada de “ciudad”, se refiere a una pobla­ción que es lo sufi­cien­te­mente densa para reque­rir de la impor­ta­ción de alimen­tos.

Para llegar a un grado más elevado de control, las elites gober­nantes combi­na­ron el control de la produc­ción alimen­ta­ria y la agri­cul­tura, con un condi­cio­na­miento espe­ci­fico que refuerza su supre­macía. En la domi­nante socie­dad capi­ta­lista, los ricos contro­lan la cana­li­za­ción de alimen­tos y los elemen­tos esen­ciales, al igual que los conte­ni­dos en los medios de comu­ni­ca­ción y los progra­mas esco­lares. La escuela y el trabajo sirven como proce­sos de selec­ción: aquel­los que demos­tra­ron su habi­li­dad para incor­po­rarse y coope­rar con los que están en el poder, comportán­dose apro­pia­da­mente y ejecu­tando lo que se les pide hacer en el trabajo y la escuela, tienen acceso a empleos mejor remu­ne­ra­dos y menos agota­dores. Aquel­los que no pueden o no quie­ren obede­cer, son exclui­dos del acceso cómodo a la comida y los elemen­tos esen­ciales (pudiendo acce­der sólo a empleos de baja cate­goría), y deben trabajar muy duro para sobre­vi­vir, o direc­ta­mente caer bajo el umbral de la pobreza. La gente que consti­tuye la cima de esta jerarquía gene­ral­mente se mantiene a salvo de las violen­cias econó­mi­cas y físi­cas impues­tas a los de abajo. Un sistema de explo­ta­ción alta­mente racio­na­li­zado como este, ayuda a aumen­tar la efica­cia gene­ral del sistema mediante la reduc­ción de las opor­tu­ni­dades de resis­ten­cia o de suble­va­ción del vulgo.

Los meca­nis­mos de propa­ganda de los medios de comu­ni­ca­ción han conven­cido a la mayoría de la gente que este sistema es de alguna forma “natu­ral” o “nece­sa­rio” – pero, por supuesto, en tanto que sistema es a la vez comple­ta­mente arti­fi­cial y es el resul­tado directo de las acciones [inicia­ti­vas, medi­das, deci­siones, inter­ven­ciones etc.:NdT] de aquel­los en el poder (y de la inac­ción u omisión de aquel­las perso­nas que creen bene­fi­ciarse de él, o se les impide actuar por medio de la violen­cia o la amenaza).

Freud

En contra­po­si­ción a la idea según la cual la cultura domi­nante es algo “natu­ral”, no es cierta, los seres huma­nos han vivido en grupos pequeños, ecoló­gi­cos, parti­ci­pa­ti­vos e igua­li­ta­rios durante más del 99% de la histo­ria de la huma­ni­dad.

Exis­ten una multi­tud de libros y artí­cu­los que compa­ran civi­li­za­ción y socie­dades indí­ge­nas. Algu­nos de los cuales son : “My name is Chel­lis and I’m in reco­very from western civi­li­za­tion” de Chel­lis Glen­din­ning, una obra magni­fica y muy acce­sible. El extracto titu­lado “A Lesson in Earth Civics” consul­table en linea. Ella también es la autora de varios libros que incluyen “When Tech­no­logy Wounds: The Human Consequences of Progress”. El libro de John Zerzan “Against Civi­li­za­tion: Readings and Reflec­tions” una reco­pi­la­ción de extrac­tos de autores de todo el mundo. “The Culture of Make Believe” de Derrick Jensen, donde hace una cronica de los odios y violen­cias que han convul­sio­nado a nues­tro planeta, siguién­doles las pista hasta sus funda­men­tos en el impe­ria­lismo, escla­vi­tud, la emer­gen­cia del capi­ta­lismo global y las ideo­logías de pose­sión y consumo, “Stone Age Econo­mics” de Marshall Sahlin es un clásico detal­lado en la misma direc­ción. El ensayo “The Origi­nal Affluent Society” dispo­nible en muchos sitios.

El libro del antropó­logo Stan­ley Diamond “In Search of the Primi­tive: A Critique of Civi­li­za­tion”
es alta­mente reco­men­dable, al igual que “The Primi­ti­vist Critique of Civi­li­za­tion” de Richard Hein­berg dispo­nible también en muchos sitios, de los cuales “Primi­ti­vism” y “eco-action.org”

Lo que puede­mos encon­trar en estas fuentes, es una expli­ca­ción de cómo lo común en las socie­dades huma­nas eran las comu­ni­dades igua­li­ta­rias y ecoló­gi­cas durante gene­ra­ciones, y que lo que es mons­truoso y aber­rante son las civi­li­za­ciones.

La vida en el seno del contro­lado mundo de la civi­li­za­ción es una inhe­rente expe­rien­cia traumá­tica, aunque el nivel de trauma varía según las circuns­tan­cias perso­nales y los grados de privi­le­gio que las dife­rentes perso­nas osten­tan dentro de la socie­dad. Derrick Jensen explica muy clara­mente esto en su increíble libro “A Language Older Than Words” al igual que Chel­lis Glen­din­ning en la obra que he mencio­nado ante­rior­mente.

La inhe­rente insus­ten­ta­bi­li­dad ecoló­gica de las civi­li­za­ciones es otro impor­tante tema que amplia­re­mos más adelante, parti­cu­lar­mente en escri­tos sobre las ciudades y la indus­tria.

  • Fuentes :

[1] Jensen, Derrick, Unpu­bli­shed manus­cript..

[2] I owe many of the sources in this section to the research of Ward Chur­chill. The figure of 8 million is from chap­ter 6 of Essays in Popu­la­tion History, Vol.I by Sher­burn F. Cook and Woodrow Borah (Berke­ley: Univer­sity of Cali­for­nia Press, 1971). The figure of 3 million is from is from a survey at the time by Barto­lomé de Las Casas
cove­red in J.B. That­cher, Chris­to­pher Colum­bus, 2 vols. (New York: Putnam’s, 1903–1904) Vol. 2, p. 384ff. They were consi­de­red extinct by the Spanish census at the time, which is summa­ri­zed in Lewis Hanke’s The Spanish Struggle for Justice in the Conquest of America (Phila­pel­phia: Univer­sity of Penn­syl­va­nia Press, 1947) p. 200ff.

[3] Sale, Kirk­pa­trick. The Conquest of Para­dise: Chris­to­pher Colum­bus and the Colum­bian Legacy (New York: Alfred A. Knopf, 1990) p. 155.

[4] de Las Casas, Barto­lomé. The Spanish Colo­nie: Breví­sima revacíon (New York: Univer­sity Micro­films Reprint, 1966).

[5] de Las Casas, Barto­lomé. Histo­ria de las Indias, Vol. 3, (Mexico City: Fondo Cultura Econó­mica, 1951) chap­ter 29.

[6] Jensen, Derrick, Unpu­bli­shed manus­cript.

[7] Bodley, John H., Cultu­ral Anthro­po­logy: Tribes, States and the Global System. Mayfield, Moun­tain View, Cali­for­nia, 2000.

[8] Mumford, Lewis. Tech­nics and Human Deve­lop­ment, Harcourt Brace Jova­no­vich, New York, 1966. p. 186.

[9] Diamond, Stan­ley, In Search of the Primi­tive: A Critique of Civi­li­za­tion, Tran­sac­tion Publi­shers, New Bruns­wick, 1993. p. 1.

[i] WordNet ® 2.0, 2003, Prin­ce­ton Univer­sity

[ii] The Ameri­can Heri­tage Dictio­nary of the English Language, Fourth Edition, 2000, Hough­ton Mifflin Company.

[iii] Ibid.

Aric McBay

NdT: En la misma ola de autores, como los cita­dos por Eric Mcbay, se reco­mien­dan las lectu­ras de los antropó­lo­gos David Grae­ber y James C. Scott, etc. De igual manera son acce­sibles, en el sitio de Le Partage, traduc­ciones de artí­cu­los y extrac­tos de obras etc, que ahon­dan en la expli­ca­ción sobre la noci­vi­dad histó­rica e intrín­seca del termino “civi­li­za­ción” así como el de (su) “progreso”; cómo la civi­li­za­ción lo ha permi­tido, y porqué ha sido la causa de una multi­tud de proble­mas de gran grave­dad que hoy están amena­zando la vida en la Tierra, resul­tando en el comienzo de la sexta extin­ción en masa, la conse­cuente perpe­tra­ción de la opre­sión, explo­ta­ción, conta­mi­na­ción y destruc­ción ecoló­gica …

Algu­nas obras consul­tables :

Entre otros.


Traduc­ción – Edición; Santiago Perales

Civilización Historia Literatura Progreso Sociedad

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